Un nuevo estudio de más de 300 mujeres indica que la exposición a determinados ftalatos (sustancias que se suelen utilizar en envasado de alimentos, cuidados personales y otros productos cotidianos) podrían relacionarse con aborto espontáneo, principalmente entre las 5 y las 13 semanas de embarazo. La investigación, que aparece en la revista de la American Chemical Society (ACS) Environmental Science & Technology, es el primer estudio epidemiológico sobre la exposición a los ftalatos no relacionada con el trabajo en que se proporciona evidencia de un posible vínculo en una población general.

Dada la inquietud en torno a los potenciales efectos de los ftalatos sobre la salud, Estados Unidos ha prohibido seis de estas sustancias que se utilizan en determinados productos elaborados para niños pequeños. Sin embargo, muchas todavía se incluyen en productos como pinturas, tubos de uso médico, suelos de vinilo, jabones, champúes y otros artículos. La investigación en torno a los ftalatos ha demostrado que la exposición a largo plazo a bajas concentraciones de algunos de estos compuestos es perjudicial para la salud de animales de laboratorio y puede incrementar el riesgo de aborto espontáneo. Así mismo, por lo menos en un estudio se descubrió que obreras de fábricas expuestas a altas concentración de ftalatos durante su trabajo tenían más riesgo de aborto espontaneo. Sin embargo, se dispone de escasa evidencia epidemiológica sobre los efectos de los ftalatos en el embarazo de mujeres con exposición no laboral. Jianying Hu, Huan Shen y sus colaboradores se propusieron investigar si podría haber una vinculación.

Los investigadores evaluaron muestras de orina de 132 mujeres que tuvieron abortos espontáneos y 172 mujeres embarazadas sanas en China. Descubrieron que el aborto espontáneo se relacionaba con mayores concentraciones urinarias de ftalato provenientes de metabolitos de dietil ftalato (DEP), di-isobutil ftalato (DiBP) y di-n-butil ftalato (DnBP). Aunque esto no demuestra que los ftalatos produzcan aborto espontáneo, el estudio indica que existe una interrelación que, según los investigadores, se debiera estudiar más a fondo.

Fuente: http://www.sciencedaily.com/releases/2015/09/150902102649.htm