Hace unos días, me entrevistaron para un artículo en la revista femenina S Moda, de El País: ‘Probióticos y aceites: estos son los nuevos productos para cuidar la vulva'…


Al leer el artículo publicado he podido ver, con cierto asombro, que finalmente todo el mensaje que ofrecí lo han reducido a un pequeñísimo fragmento. Bien, entiendo que aquí pueden entrar en juego otros criterios periodísticos en los que desde luego no soy experta, por eso tampoco los valoraré más allá este punto.

Lo que me ha causado bastante sorpresa es que el título del artículo nada tiene que ver con mis recomendaciones, por lo que en cierta forma, creo que han utilizado mi mensaje para apoyar un contexto con el que para nada estoy de acuerdo.

He sentido la necesidad de aclarar mi opinión sobre esto. Desde luego, respeto por supuesto que cada medio ofrezca los mensajes desde la línea editorial que consideren conveniente. También, respeto la decisión, faltaría más, de que cada persona se cuide como le plazca. ¿Dónde está el problema, entonces? Pues en que mi mensaje y mi enfoque es bastante contrario a la línea que defiende este artículo (cualquiera que haya leído ‘Hablemos de vaginas’ lo sabe).

Por esto, he querido aclarar mi postura para que no se me malinterprete.

Para nada una vulva sana necesita aceites ni productos específicamente diseñados para la higiene. Llevo muchos años hablando sobre la violencia simbólica a través de los medios, de la creación de estereotipos de belleza rígidos que generan tanta frustración a tantas mujeres, en el mejor de los casos. Y digo “en el mejor de los casos”, porque en los casos más extremos pueden derivar en trastornos de alimentación, compras compulsivas, adicción a los retoques estéticos, etc.

Ahora, con el auge de la cosmética y la cirugía cosmética ginecológica se abre un nuevo nicho de mercado entre nuestras piernas. Como bien dice el artículo (cito):

“El mercado del bienestar sexual está valorado en 32 mil millones de dólares a nivel mundial y se prevé que el de la higiene femenina alcance los 42,7 mil millones en 2022” (…) “Se dieron cuenta de que era una lástima no abordar los problemas del 50% de la población” (…)

Yo pienso, con todos mis respetos, que no hay nada mejor que inventar problemas donde no los hay para generar nuevos mercados que vendan la “solución” a esos problemas inventados.

  “Creo que el empoderamiento sexual de la mujer no tiene absolutamente nada que ver con esta nueva tendencia de las vulvas 'prêt-à-porter'. Una vulva sana no necesita una higiene a base de aceites caros o productos cosméticos especiales. Estoy en contra de crear nuevos estereotipos que encuentren su mercado entre nuestras piernas”


No existe un concepto de ‘vulva bonita’ y otro de ‘vulva fea’, cada vulva es diferente de forma natural, pero cada vez veo más jóvenes en mi consulta que refieren estar acomplejadas con sus mamas (que al final acaban con prótesis mamarias) y ahora también con sus vulvas (que buscan “soluciones” para tener los labios menores más pequeñitos o menos oscuros). También cada vez veo más problemas derivados del rasurado integral, o del exceso en la utilización de productos de “higiene”.

No creo que este nuevo nicho de mercado aporte bienestar real a las mujeres, sino más bien nuevos complejos y nuevas necesidades imaginarias.

Debo insistir en que, a nivel individual, respeto que cada cual haga con su cuerpo lo que le plazca. Por supuesto, no trato de juzgar a nadie, porque no es “lo que hacemos” sino “¿por qué lo hacemos?”: creo que no debemos perder el sentido crítico, el preguntarnos ‘por qué’ y ‘para qué’, el contrastar información, mucho más si se trata de nuestra salud y nuestro cuerpo.

Creo que debemos hacer una reflexión, y pensar si no serán emociones negativas asociadas al “asco” o la “vergüenza”, a una obsesión con nuestra imagen exterior, las que estarán tras esos ‘porqués’. Y que esas emociones quizás son poderosas herramientas para promover estos nuevos nichos de mercado. Y si es así, si estamos dispuestas a aceptarlo sin más, o debemos ser más críticas.

Os dejo como referencia estos otros post donde también he hablado de conceptos relacionados con este tema:

Vulvas ¿prêt-à-porter?

Sobre ‘Hablemos de Vaginas’

Gracias por leerme.

Dra. Miriam Al Adib Mendiri.
Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Extremadura.
Especialista en Ginecología y Obstetricia.
Colegiada Nº 06/5634

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