Durante la edad fértil, cada mujer tiene su propio patrón cíclico de sangrado. Pero existen muchas variantes de la normalidad. Unas mujeres tienen ciclos más largos y otras más cortos, unas más regulares y otras más irregulares. No existe un patrón único de sangrado menstrual que deba ser cada 28 días y que fuera de esto ya hablemos de enfermedad, existen ciclos diferentes a los estándares establecidos que no necesariamente son patológicos, por ejemplo una mujer puede tener menstruaciones cada 40 días o cada 22 y no tener ninguna patología de base que justifique esto.

Cuando hay un patrón de sangrado diferente de lo normal, no es la regla en sí lo que deba preocuparnos, sino dos cosas:1/ el porqué (qué hay detrás) y 2/ si hay excesiva pérdida de sangre.

A continuación lo explicamos mejor:

1.- EL PORQUÉ:

Necesitamos saber si este sangrado anormal es la punta del iceberg de algo que hay detrás:

-si es el síntoma de alguna patología (ginecológica o no).

-si se trata de algo no patológico: variantes de la normalidad, cambios de hábitos, determinadas etapas de la vida…

¿Cómo descartamos las posibles causas?

-Con una exploración y una ecografía se pueden descartar las causas ginecológicas orgánicas como pólipos, miomas submucosos… que pueden ser la causa de sangrados abundantes.

-A veces se necesita una analítica adicional para descartar causas hormonales u otras enfermedades sistémicas que puedan provocar ese patrón de sangrado diferente.

-En algunos casos concretos, cuando las pérdidas menstruales son por exceso y hay determinados factores de riesgo se requiere una biopsia endometrial (toma de una muestra de endometrio para valorar si hay alguna alteración en las células endometriales).

Después de buscar posibles causas, si se diagnostica alguna patología causante del sangrado anormal, se trataría esa patología de base que puede ser ginecológica o no, por ejemplo, si se debe a una disfunción tiroidea, se trataría dicha disfunción.

En el caso de que descartemos las patologías que pueden causar un patrón de sangrado diferente, puede que se trate de:

– Una variante de la normalidad (hay mujeres que tienen un patrón menstrual diferente simplemente porque sí, sin ser por ninguna patología),

– Otras veces se trata de una respuesta por algún cambio en los hábitos de vida como el estrés, cambios de hábitos alimenticios, ejercicio intenso…

– Y otras veces por inicio de una nueva etapa de la vida como el embarazo (amenaza de aborto, aborto en curso…) la perimenopausia o la adolescencia (justo después de la primera regla y antes de la última es muy frecuente que se tenga un patrón de sangrado diferente porque se producen ciclos anovulatorios, es decir, sin ovulación).

2.- SI LA PÉRDIDA DE SANGRE ES EXCESIVA

Cosa que objetivamente podemos valorar con una simple analítica: si hay anemia ferropénica esto significa que se está perdiendo más sangre de lo que la mujer puede tolerar.

¿Y QUÉ HACEMOS SI NO HAY PATOLOGÍA DE BASE QUE JUSTIFIQUE EL SANGRADO ANORMAL?

Si el sangrado es por defecto, y no hay patología detrás, no hace falta ningún tratamiento. Eso sí, si hay cambio de hábitos de vida y son poco saludables (dietas poco sanas, estrés…), deberíamos corregirlos.

Si el sangrado es por exceso, en estos casos lo que nos orienta el tratamiento es la anemia. Si hay anemia ferropénica, esto nos indica que hay una excesiva pérdida de sangre, que trataríamos con suplementos de hierro. En casos muy excepcionales de anemia severa y excesivo sangrado activo podría necesitarse un legrado para parar la hemorragia (los restos obtenidos en el legrado se enviarían a anatomía patológica para analizarlos y descartar posibles causas derivadas del endometrio).

Aparte de tratar la anemia, si ésta es severa puede requerirse tratamiento hormonal para reducir el sangrado. Pero esto hay que individualizarlo dependiendo del nivel de afectación en la calidad de vida de la mujer.

¿QUÉ HACEMOS SI A PESAR DE TENER UN SANGRADO DIFERENTE NO HAY NI ANEMIA NI PATOLOGÍA?

Hay dos opciones:

– No hacer nada. Obviamente si el sangrado no es por una patología pero hay hábitos de vida poco saludables (dietas restrictivas, estrés…), lo lógico sería corregir estos hábitos.

– Optar por un tratamiento hormonal que regule en ciclo, cosa que no sería necesaria desde el punto de vista médico. Suelen elegir este tratamiento aquellas mujeres en las que el sangrado anormal impacta muy negativamente en su calidad de vida o bien aquellas que además de regularizar el ciclo desean anticoncepción hormonal una vez informadas de los riesgos-beneficios.

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© Copyright 2018. Consulta de Ginecología & Obstetricia Dra. Miriam Al Adib Mendiri. Todos los derechos reservados. El uso y/o copia no autorizada de este material sin el permiso expreso y por escrito del propietario de este sitio web está estrictamente prohibido. Los extractos y enlaces se pueden utilizar, siempre que se acredite que la fuente es ‘Consulta de Ginecología & Obstetricia Dra. Miriam Al Adib Mendiri’ y se indique la ‘url’ adecuada y específica hacia el contenido original.
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