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Aspectos Psico-socio-culturales de la menopausia

La Menopausia, es una etapa (que no una enfermedad) que marca la transición entre la etapa reproductiva y la no reproductiva, viene determinada por el cese de la actividad ovárica y por tanto de la menstruación.

La media de edad es entre los 45 y 55 años. Si bien esta es una definición puramente biomédica, no podemos olvidar que se trata de una transición compleja en la que aparte de los factores biológicos también interactúan factores psicológicos, sociales y culturales.

En otros posts he hablado desde un punto de vista biológico, por tanto hoy no hablaré ni de síntomas ni de tratamientos, sino que desgranaré los aspectos psico-socio-culturales, que influyen mucho si viviremos esta fase de forma positiva o negativa.

 

NUESTRO MARCO SOCIO-CULTURAL

Vivimos en la cultura del bienestar, caracterizada por el culto a la belleza y a la eterna juventud, la fe ciega en los avances, sociedad en que se medicaliza fácilmente los procesos normales de la vida, que no acepta el envejecimiento… el envejecer deja de ser un proceso precioso de maduración, de serenidad, de sabiduría, de experiencia y de estabilización emocional para transformarse en un proceso tedioso que ha de combatirse con todo tipo de remedios.
Características de nuestra cultura occidental:

1. SOCIEDAD LINEAL-MUJER CÍCLICA
Como ya mencioné en otro post https://www.miriamginecologia.com/blog/?p=1163, nuestra sociedad LINEAL choca con los cambios naturales del cuerpo CÍCLICO de la mujer: con los cambios normales del ciclo menstrual, los cambios que produce la maternidad, los cambios de la menopausia… Parece que cualquier proceso natural femenino fuera una enfermedad, hay que permanecer siempre igual, inalterables, siempre jóvenes, siempre bellas, siempre de buen humor, siempre con energía, todo lo que salga de ahí es ganarse un: “hay que ver como tienes las hormonas” (en tono despectivo).

2. PENSAMIENTO BINARIO

La cultura occidental está dominada por una forma dicotómica y jerárquica de ver el mundo. Ya sabéis que es una forma de pensar basada en categorías absolutas: blanco o negro, en la que no hay matices, así, por ejemplo, bajo esta forma de pensar hacemos asociaciones como: la menarquia (primera regla) con el “ya soy mujer”, y en cambio, la menopausia anuncia el “ocaso de la feminidad”, el inicio de la decadencia física y psíquica de la mujer, la pérdida de la frescura de la juventud.

El peso del pensamiento fuertemente polarizado en dicotomías causa estragos en como percibimos la menopausia, de esta forma, en las dicotomías: bueno-malo, fertilidad-infertilidad, juventud-vejez, belleza-fealdad… inconscientemente ponemos en el lado malo: infertilidad, vejez, fealdad, y en el lado bueno: fertilidad, juventud, belleza.

3. NEGACION DEl ENVEJECIMIENTO. MODELOS IDEALES DE MUJER.

El culto a la belleza, a la perfección, y, por otro lado, la negación del envejecimiento y la muerte, da lugar a la construcción de un ideal de mujer, que, una vez más, vuelve a ser inalterable, nada cambia, sigue todo exactamente igual: la misma energía que en la juventud, el físico lo más juvenil posible, sin arrugas, sin canas, sin grasa en la cintura… Cuanto más joven pareces más belleza, y así como en la juventud los ideales de mujer se acercan a la delgadez de las Barbies, ahora en la madurez, además añadimos el deseo de parecer lo más jóvenes posible. El mejor piropo pasa a ser “pareces 10 años más joven”.

ACEPTARSE Y CUIDARSE

De hace unas décadas a esta parte hemos pasado de la RESIGNACIÓN más absoluta, a la NEGACIÓN de la normalidad del proceso de envejecer. Me explico: del modelo de mujer resignada al estilo “Doña Rogelia” (entiéndase por mujer avejentada, vestida de luto, que no se cuida, resignada a ver el ocaso de su feminidad), al extremo contrario: el ideal de la eterna juventud (como Madonna, que tiene mejor cuerpo a sus cincuentaitantos que a los 15), al colageno hasta detrás de las orejas y medicalización de la vida. Pues bien, ni un extremo ni el otro nos permitirá vivir la menopausia con plenitud.

-Lo primero: la aceptación (=no negación) de los cambios: el cuerpo cambia, la energía no es la misma, los hijos vuelan del nido, etc. este es el punto de partida, pues no podemos vivir negando la evidencia, ya que todo se volvería contra nosotras mismas.
Aceptar no significa para nada resignarse, cuando aceptas no reprimes, no niegas lo que te pasa. Aceptar es compatible con cuidarse. Resignarse, en cambio, sería abandonarse para acabar siendo una “Doña Rogelia”.
Hay que tener en cuenta, que, mientras estamos vivas queda mucho por aprender, por vivir, por crear, emprender… Por tanto ACEPTAR sí, RESIGNARSE y abandonarse no.

-Cuidarse. A muchas mujeres, acostumbradas a cuidar a los demás (a sus hijos, sus padres, sus sobrinos…) les cuesta mucho dedicarse sus mimos, sus cuidados a sí mismas.Cuidar la salud física, mental, espiritual, tener una red social de soporte, y también, por qué no: cuidar de la imagen, la belleza, pero sin la obsesión de permanecer “encorsetada” en un cuerpo joven, por eso es tan importante aceptar los cambios. ¿Por qué la belleza en la mujer ha de ser joven? ¿Acaso una mujer con arrugas no puede ser bella?. Vemos a Richard Gere con sus añitos bien atractivo, con sus canas, con sus arrugas, la belleza de la madurez, decimos que es interesante, ¿por qué no mirar de la misma forma la belleza madura de las mujeres? Es que no tenemos derecho a envejecer?

LAS MUJERES QUE TIENEN PAREJA E HIJOS. LAS QUE CUIDAN DE SUS PADRES ANCIANOS. LAS QUE PIERDEN A SUS PADRES… EL TRABAJO… MÁS CAMBIOS…

En no pocas mujeres, en esta etapa coinciden además otros cambios en su entorno, y obviamente, necesitan su espacio y su tiempo para irlos aceptando y amoldarlos a sus vidas.

Las mujeres que tienen hijos, muchas de ellas, cuando éstos salen de casa lo viven como una pérdida.
Por otro lado, algunas, al volver a encontrarse de nuevo a solas en el hogar con su pareja, pueden aparecer fricciones en la convivencia. Si la comunicación anteriormente había sido buena, no habrá problema, el problema viene cuando la falta de comunicación viene de atrás, y que durante el tiempo de estar pendientes de los hijos se ha silenciado esta carencia de afecto y comunicación. Algunas parejas se rompen, pero, en realidad, no se ha perdido nada que no estaba ya perdido de antes. Lo que sucede, es que cuando los hijos salen del hogar, en muchos casos, salen a la luz muchos problemas de la pareja que andaban aparcados, siendo éste, el momento en que se materializa la ruptura (aunque realmente era ya una ruptura de atrás).

A otras mujeres les coincide en esta etapa con la pérdida de sus padres, otras cuidan de sus padres enfermos…
Otras tienen cambios a nivel laboral…

Por tanto, a la etapa biológica como tal, le suele venir acompañada de otra serie de cambios del entorno. Por eso, cuando una mujer se siente deprimida o irritable, no podemos echar toda la culpa a la bajada de estrógenos de la menopausia, a veces, hay otras razones que nada tienen que ver con el proceso biológico en sí.

En otras ocasiones, no se sabe qué es antes, si el huevo o la gallina, es decir, si la misma bajada de estrógenos de la menopausia directamente hace que me deprima o si me deprimo porque no acepto los cambios que se producen y quiero esa eterna juventud de la que antes he hablado.

Lo fácil: achacar todo lo que me pasa a la menopausia, vivirla como una enfermedad, y no como una compleja etapa de cambios, e ir al médico y que me recete un antidepresivo.

Lo mejor: no quedarme en la superficie, serenarme, aceptarme, indagar, bucear dentro de mí misma para entender lo mejor posible qué es lo que realmente me pasa. Buscar ayuda si la necesito, pues no es más fuerte el que todo lo puede sino el que mejor conoce sus propias limitaciones y sabe pedir la ayuda que le falta. Rodearme de gente que me haga feliz, cuidar las amistades que merecen la pena. Aceptar que la energía no es la misma, que el cuerpo cambia, ni más bonito ni más feo, distinto. Cuidarse, mimarse, es momento de mirar por una misma, de disfrutar de los muchos placeres que ofrece la vida, de la buena compañía, de la sexualidad (porque ojo, la sexualidad no desaparece con la menopausia), de nuevos proyectos, de l@s nietos, de la serenidad, de la sabiduría, de aprender nuevas cosas. Madurar es bonito cuando no te dejas influenciar por los mitos de nuestra cultura.

OTRAS CULTURAS. ALGUNAS CURIOSIDADES

En culturas orientales, donde tienen más aceptado el sentido de la impermanencia de las cosas no chocan tanto con los cambios, la menopausia se asocia con una fase de culmen en la mujer, donde adquiere prestigio y poder dentro de la sociedad.
Para las mujeres tailandesas supone una posición social y una liberación del vínculo sexo-procreación (Punyahorta y Dennerstein, 1997).
Para las mujeres indias es una etapa donde ganan prestigio y poder, tanto en la familia como en la sociedad. Por el contrario, en occidente, esta fase de la vida se asocia con pérdida de estatus y de la sexualidad (Kaur, 2004).
No voy a extenderme más en este punto, pero hay muchos más estudios antropológicos que demuestran que la menopausia se vive de formas muy diferentes según la cultura donde vives.

¡Hola! si todavía no me conoces, quizás una de las cosas que más te llame la atención sean mis apellidos, soy hija de dos culturas, madre española y padre sirio, esto me despertó desde muy joven una gran curiosidad por conocer otras formas de vida, cómo experimentan las mujeres sus procesos reproductivos y sexuales, los mitos y tabúes que se fraguan en cada tipo de sociedad, el concepto de salud y enfermedad como construcción cultural, cómo se vivencian las etapas de la vida en los distintos rincones del mundo (…)

Soy madre de 4 niñas: Nur, Lola, Martina y Carlota, ellas se encargan cada día de aportarme experiencias vitales, únicas e irrepetibles. Mi maternidad, como la de cualquier mujer, me proporciona un estado de plenitud y de crecimiento personal, pero en mi caso, además, me ha enriquecido mucho mi lado profesional, ayudándome a conectar mejor con las mujeres embarazadas y madres cuando visitan mí consulta y me piden consejos sobre parto, lactancia, crianza, (…) Siempre me gusta decir que “la maternidad es cosa de madres, no es cosa de los profesionales, ni de las modas, ni de ideologías (…)”.

Me considero afortunada de poder ejercer con ilusión lo que profesionalmente hago cada día en mí Consulta.
Me gusta lo auténtico de la vida, de las cosas y de las personas. Mis momentos de ocio transcurren entre paseos en familia por la naturaleza, donde puedo respirar el aire puro de la Sierra de Feria, el del sur-oeste de la provincia de Badajoz, donde tengo la suerte de disfrutar de un espacio rural, que implementa nuestros valores de vida, y nos insta a transmitirlos a nuestras hijas. Una alimentación sana y equilibrada, en una cocina divertida, donde mis 4 hijas son las protagonistas muchas ocasiones, completan mis ratos de ocio. No me puedo olvidar de la poesía que tanto me apasiona. Escribir me inspira, me alivia y me conecta con el lado más bello de la vida.

Mujer, Tú eres lo primero
Soy apasionada de todo lo relacionado con el Universo femenino
Me gusta enriquecer los conocimientos de mi profesión con otras disciplinas como la epigenética, neurociencias, antropología y filosofía, que añaden a mi formación como ginecóloga una visión humanista, en definitiva, entiendo la Medicina como una mezcla de ciencia, arte y humanismo, donde lo que me importa es la salud y el bienestar.
La honestidad y el compromiso con la paciente es lo que siempre tengo presente.

En algunas ocasiones en Medicina hay varias opciones terapéuticas para un mismo problema, mi cometido es explicar todas las opciones posibles, con sus ventajas e inconvenientes, para que la verdadera protagonista de las decisiones que se tomen sobre tu cuerpo siempre seas tú. Por eso, me guío por un modelo de atención biopsicosocial, que integra a la perfección ciencia y humanismo, considerando a la paciente como centro de la atención médica y partícipe de la toma de decisiones informadas, lejos del reduccionismo cientificista, la infantilización de la mujer y el paternalismo médico.

Cuando sales de una consulta médica no hay nada peor que la incertidumbre; como por ejemplo salir con un tratamiento que no sabes para qué es (aunque esté bien indicado), que no entiendas el diagnóstico que te han dado (porque estabas muy nerviosa), (…) Por eso, quiero recordarte que antes de salir de mi consulta puedes tomarte tu tiempo, el que necesites; con toda confianza, te ayudaré a aclarar todas tus dudas, inquietudes y temores.

Espero verte pronto y recuerda que, “Lo mejor está dentro de ti”. **Best inside you**
Una cordial bienvenida

Formación contínua
Es una premisa tener siempre presente el reciclaje y la formación continua en mi actividad profesional.

Aparte de ser Miembro de la SEGO (Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia) donde siempre estoy al día en los últimos avances científicos, asisto a cursos, simposium y congresos, tanto nacionales como internacionales, que me ayudan a evolucionar mi conocimiento.

Como ponente, imparto cursos, talleres y charlas relacionadas con mi profesión, con el claro objetivo de ayudar y poder contribuir a una sociedad femenina más informada y formada.
Escribo sobre temas relacionados con las etapas vitales de la mujer, integrando la perspectiva biomédica y psicosociocultural. Me puedes seguir en mi BLOG.

Profesional
La Dra. Miriam Al Adib Mendiri, es Ginecóloga y Obstetra en la categoría de personal estatutario fijo, con ejercicio profesional público desde el año 2000 en el Servicio Extremeño de Salud (S.E.S.) Área de Mérida (Badajoz) Extremadura / España.

Es titular, dirige y ejerce como profesional en dos Clínicas Privadas de Ginecología y Obstetricia, ubicadas en las localidades de Almendralejo (Badajoz) y Zafra (Badajoz). Además ejerce en la Clínica Aransalud de Mérida (Badajoz), prestando los servicios de Ginecología y Obstetricia.
Profesora de Máster en Sexología (Universidad de Extremadura). Más información: Equipo Docente

Ponente en Congresos y Jornadas Nacionales relacionados con mi actividad. Más información: PONENCIAS
Es coautora de dos guías de buenas prácticas clínicas, ambas en una línea que integra la mayor evidencia científica disponible y el humanismo:
1. “Atención profesional a la pérdida y al duelo durante la maternidad”
2. “Estrategia de atención al parto normal en el Servicio Extremeño de Salud (SES)”
Nota: ambos libros se pueden descargar de manera gratuita desde internet.

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