La maternidad alienada: entre lo cultural y lo instintivo
10 octubre, 2011

La clorosis: construcción social de una enfermedad inventada. Reflexiones sobre paralelismos con nuestra actual realidad

La Clorosis es un claro ejemplo de enfermedad inventada. En los siglos XIX-XX era ampliamente diagnosticada cuando las adolescentes tenían su primera regla.

La Clorosis, según los criterios médicos de aquella época era una enfermedad que consistía, entre otras cosas muy variopintas, en una palidez cutánea y desmayos frecuentes y se curaba con el matrimonio por el efecto curativo del semen o bien en balnearios recibiendo aguas ferruginosas, enriqueciéndose así los balnearios e industria farmacéutica.

Pero sobre todo, la Clorosis suponía un arma de dominación hacia la mujer ya que su curación pasaba a manos del matrimonio. Si queréis saber más sobre esta enfermedad inventada podéis leer el enlace que os paso al final del post, es muy interesante.

Es curioso la forma como se construyó socialmente esta enfermedad con criterios médicos arbitrarios y como hasta la literatura exponía este perfil de mujer con clorosis como un ideal de belleza: su palidez y belleza lánguida la comparaban con una flor delicada que puede marchitarse si no se cuida (y ya sabéis: el hombre era el “responsable” de estos cuidados casándose para poder copular con ella).

Ahora vemos que todo esto que os comento fue una barbaridad, verdad? Entre otras cosas porque hemos evolucionado y lo vemos desde fuera, pero la gente en aquella época lo veía todo normal.

Estaba ciega esa gente en aquella época?

Lo que está claro es que a lo largo de la historia de la Medicina (y de la Humanidad) las cosas van cambiando, y lo más importante: va cambiando nuestra forma de ver las cosas.

El poder de lo socio-cultural tiene un peso importantísimo en nuestra forma de percibir todo, incluída las enfermedades. Yo estoy segura que dentro de 100 años (o menos) veremos muchas cosas que hoy se consideran normales como una barbaridad. No seamos prepotentes y no pensemos que nuestra cultura es la verdad absoluta, no lo es, tener normalizado algo no significa que sea lo correcto.

Paralelismos de la construcción social de la Clorosis con nuestra realidad

1/ EL MODELO IDEAL DE BELLEZA EN LA MUJER VUELVE A SER AQUEL QUE LA DEBILITA

Una de las cosas que me ha llamado la atención en el enlace que os paso al final del post es como van en línea el concepto de salud-enfermedad con el ideal de belleza en la mujer: la mujer clorótica encajaba con el canon de belleza, con lo que, una vez más, el ideal de belleza femenino es aquel que debilita a la mujer, os suena esto, no???

Hoy el canon de belleza es una mujer demasiado delgada (la tiranía de la Moda deja a muchas mujeres muy débiles, por no hablar de los estragos de los transtornos alimenticios en nuestra sociedad), y el modelo de mujer triunfadora es una mujer lineal, que hasta renuncia a su naturaleza femenina si es necesario (sobre esto hablé ya en el post anterior, no me voy a extender).

El feminismo de la igualdad sirvió para muchas cosas buenas, no lo voy a negar, antes las mujeres no podíamos votar y mil cosas más, ahora sí. Pero por otro lado el feminismo de la igualdad supuso para la mujer renunciar a otras cosas propias de nuestra naturaleza femenina, que ahora, el feminismo de la diferencia trata de rescatar y honrar.

Lo que está claro es que la cultura y la naturaleza cuanto más en sintonía estén mucho mejor como dice la Doctora en Antropología Maria José Garrido Mayo.

2/ LA INDUSTRIA FARMACEUTICA SIEMPRE GANA

Otro paralelismo que encuentro entre la construcción de la Clorosis y lo que hoy día vemos es el enriquecimiento de la industria farmacéutica. Recordáis por ejemplo lo de la gripe aviar? Se magnificaron los riesgos para luego vender vacunas a diestro y siniestro y seguramente se os ocurren muchos más ejemplos.

3/ CADA SOCIEDAD CONSTRUYE UN MODELO DE SANIDAD SEGUN SU ESCALA DE VALORES

Teniendo en cuenta que hoy nuestra cultura se caracteriza por el culto a la belleza, a la perfección, pero sobre todo se caracteriza por la negación del sufrimiento, el envejecimiento y la muerte, en este panorama qué sucede entonces con la Medicina? pues que se centra en prevenirlo todo y en etiquetarlo/medirlo todo, dando lugar al exceso de intervencionismo/medicalización innecesarios que nos lleva, en muchas ocasiones, a la yatrogenia. Bajo mi punto de vista no se trata de culpabilizar al médico o al paciente de esto, no, esta es nuestra estructura socio-cultural, ambos: médico y paciente estamos en el mismo sistema, la misma cultura, con sus pros y sus contras.

Si nos fijamos, en la Obstetricia (aunque esto pasa en todas las especialidades médicas), el exceso de medicalización, en el parto ha hecho que se disparen de forma alarmante los índices de cesareas y partos instrumentales (por no repetir cosas os enlazo dos posts sobre el parto de baja intervención: http://www.miriamginecologia.com/blog/?p=1041 y http://www.miriamginecologia.com/blog/?p=1076). Algo falla, no?

Dejar claro, antes de terminar este post: que no estoy en contra de la Medicina preventiva ni de la tecnología médica, ni muchísimo menos, solamente que debemos tener claro que estas fabulosas herramientas hay que aplicarlas correctamente: en los momentos y situaciones que estén indicados según la evidencia científica para que sean beneficiosas, de lo contrario, pueden llegar a ser perjudiciales, hay que evitar la cascada de intervencionismo innecesario que nos lleva a generar yatrogenia.

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